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El CEMP analiza los drásticos datos que dejan en evidencia la desigualdad latente en el sector.
A pesar de que actualmente en España las mujeres investigadoras ya suponen el 43 % de la comunidad científica, las diferencias continúan siendo abismales. Con motivo del Día de la mujer en la Ciencia, CEMP, Centro Europeo de Másteres y Postgrados, analiza el papel de la mujer en las instituciones científicas, además de los desafíos que aún tienen que afrontar.
Los datos del CSIC indican que el Índice de Techo de Cristal incrementó en 2022 respecto a los dos años anteriores. En este sentido, 96 investigadores de instituciones españolas figuran en el 1% de los científicos más citados del mundo. Sin embargo, de ellos, 85 son hombres y 11 mujeres, lo que supone un porcentaje del 11,46 %. Así pues, el techo de cristal sigue siendo una amenaza a combatir por parte de no solo las investigadoras y mujeres que se dedican a la ciencia, sino de toda la sociedad. “El techo de cristal se ha movido, pero aún queda mucho trabajo para lograr romperlo”, indica Beatriz Nespereira, editora del CEMP.
En muchas instituciones se mantiene el gráfico de tijera, en que hay muchas mujeres en la base, pero son pocas las mujeres que cuentan con cargos de responsabilidad. De la misma manera, la maternidad sigue siendo un condicionante enorme en la carrera científica de las mujeres. A pesar de que muchos proyectos o becas a día de hoy ya tengan en cuenta la baja por maternidad, compaginar la vida familiar con la carrera científica sigue siendo una carrera de obstáculos.
Por lo que hace al ámbito académico, el 65 % de los títulos universitarios de la Unión Europea los obtienen las mujeres. “A pesar de esto, a medida que se avanza en formación postuniversitaria, la tendencia empieza a invertirse”, indica Nespereira. Por lo que hace a la formación predoctoral, las mujeres suponen el 60 % de los participantes, mientras que en el de profesora de investigación, suponen menos del 25 %. En este sentido, el sesgo en el ámbito académico es un primer reflejo ilustrativo de la desigualdad latente en la sociedad.
Las niñas y niños necesitan modelos femeninos, para que se den cuenta de que las mujeres, al igual que los hombres, pueden ser de ciencias. “En CEMP, más del 90% de nuestros docentes, tutores, asesores académicos y resto de personal somos mujeres y, además, en nuestras formaciones tenemos muy en cuenta la perspectiva de género”, concluye la responsable editorial de CEMP.